martes, 29 de diciembre de 2009

El musical según HBO: Soulless


Si bien la cadena gafapasta por excelencia no es novata en el género, se propone dar la vuelta al manido recurso musical más allá del amable tópico según el cual los musicales sólo cuentan historias felices (Glee, The flight of the Conchords); es decir, la cadena se propone hacer algo parecido al experimento de Lars Von Trier en Bailando en la oscuridad. ¿La recordáis? El musical protagonizado por la islandesa Björk contaba la historia de una mujer ciega que se veía obligada a cometer un crimen. Vamos, un dramón con una música excelente.
________Volvamos a la serie que tratábamos en principio. El título temporal es Soulless ("Sin Soul"/ "Sin alma"). El showrunner sería Michael Patrick King, quien aquí daría un giro en su carrera después de llevar con éxito Sexo en Nueva York o la tristemente desconocida The Comeback. La idea de Patrick King consiste en realizar un musical negro ambientado en los 70 en una ciudad de Nueva Inglaterra. En cuanto me enteré vía Empire de la noticia me vino a la mente Dreamgirls, un musical infravalorado, aunque claro, se supone que en la serie desarrollarán mejor toda la ambientación de la ciudad y el conflicto racial y feminista que protagonizan las chicas.
________Las chicas son nada más y nada menos que Jennifer Hudson, ganadora del Oscar por su interpretación en la película citada, que ya trabajó con el director en Sexo en NY: La película. No la he visto ni la veré, pero al parecer hicieron buenas migas en el rodaje y Michael Patrick King ha creado al personaje protagonista pensando en ella, una madre soltera que vive en un barrio pobre de Augusta (Maine) con su madre y su hija. Jennifer Holliday, estrella de Broadway a quien vimos en varios episodios de Ally McBeal encarnará a la madre, mientras que en un principio la hija será interpretada por Amber Riley (nuestra Mercedes de Glee), quien tendrá que alternar su trabajo en ambas series. Si bien el reparto será eminentemente negro, no se descartan apariciones de personajes blancos ya sea a modo de personajes episódicos o cameos. Algunos de los rostros que han pasado por el casting son Tara Maclay Amber Benson, Zooey Deschanel, Christina Aguilera (a punto de protagonizar su primera película) o la voz del mismísimo Homer Simpson, Dan Castellaneta, a quien hemos tenido la ocasión de entonar en más de una ocasión.
________En definitiva, parece ser que lo de HBO ya no es 'it's not tv', sino 'renovarse o morir', y no van a cesar en el empeño de renovar su plantilla de series. La única imposición de la cadena al creador del proyecto ha sido la incorporación de Ed Burns, viejo conocido de HBO gracias a The Wire, al equipo de guionistas. En cualquier caso, Soulless no se estrenará hasta la temporada que viene, 2010-2011, de modo que aún queda tiempo para hacernos la boca agua. Está previsto que el rodaje comience en agosto en Boston y la propia Augusta. ¿Un drama HBO con música? Diablos, ¿por qué no?

Os dejo, de propina, con madre e hija cantando a dúo una canción del musical Dreamgirls. Recordemos que ambas interpretaron el mismo papel, una en el musical de Broadway y otra en la película:

sábado, 19 de diciembre de 2009

Las mejores series de la Historia (final)


El abogado. David E. Kelly es el creador de, entre otras, Ally McBeal, Boston Legal y Chicago Hope, el que fuera rival más peligroso para la titánica Urgencias. Aquí no ha tenido apenas relevancia como suele suceder con todas las grandes series,en principio porque no se emitió en Antena 3 o Telecinco, ni siquiera en la pública. La emitió Canal+ en esas horas en las que se podía ver sin codificar. Las series procedimentales me dan urticaria, y una serie tan sobria y procedimental como ésta no las tenía todas consigo para que me hiciera seguidor. No obstante, como casi todas las series de las que he hablado, su fuerza radica en el guión y en un bufete de abogados cuyos personajes son tan ambiguos e interesantes que no nos queda otra que hacernos cómplices de su irreverente forma de trabajar. Si en Ally McBeal los casos eran principalmente de derecho de familia, aquí la rama es penal. Asesinos, violadores, matones... son los clientes de un bufete que se gana la dudosa reputación de ser el mejor de toda Boston a pesar de los medios que emplean. Voy por la sexta temporada y me quedan dos más, pero creo que llegaré hasta el final con una serie ganadora de varios Emmys que cuenta con un alucinante crossover con la serie de Calista Flockhart así como un criadero de Emmys para gentecilla como Michael Emerson o, atentos, Sharon Stone. Y dio lugar a otra serie a medio camino entre ésta y McBeal, Boston Legal.

Futurama. En la animación actual de calidad apenas se dan cabida producciones para niños. De hecho, las cadenas invierten en productos arriesgados de dudosa moralidad (véanse Padre de familia, South Park). Sin embargo, ninguna alcanza el nivel de irreverencia de Futurama, el atípico proyecto del papá de los Simpson. Referencias a toda la cultura popular actual, extraterrestres que resultan no serlo, paradojas temporales (Fry es su propio abuelo!!!), tensión sexual no resuelta y su dosis de emotividad. Además, una serie que que ha vuelto de entre los muertos con cuatro películas (dos excelentes y dos regulares) y mantiene el nivel con consistencia merece este puesto en el podio de las grandes series. Y sí, me atrevo a afirmar que le patea el culo metálico a los amarillos Simpson.

Battlestar Galactica. Cuando me hablaban hace unos años de ciencia ficción en televisión sólo me venía a la cabeza Star Trek y Los límites de la realidad. Hace tres años o asín me vi del tirón la primera temporada de una serie de la que todo el mundo hablaba maravillas. Se trata del remake de la serie homónima de los 70. Si por aquella fecha se llevaba la acción, las carreras espaciales y peleas con robots, la televisión de cable actual ha derivado en productos de denso contenido filosófico y tintes épicos, personajes complejos con alto calado religioso. Nada que ver, dirán. Nada que ver y todo. La historia de los últimos seres humanos que quedan vivos en el universo en un éxodo futurista en busca de la Tierra prometida. Conflictos políticos, enemigos escondidos entre nuestros héroes a modo de sleepers y un final muy controvertido han convertido a Battlestar Galactica en el paradigma de la ciencia ficción espacial.

The Comeback. Si hay un subgénero que se lleve tanto hoy en día, ése es el del mockumentary o falso documental dentro de la comedia. Ricky Gervais lo desarrolló con gran acierto con su idolatrada The office, serie a la que no acabo de cogerle el gusto. No obstante, en 2005 el creador de Sexo en Nueva York y la inolvidable Phoebe Lisa Kudrow crearon una serie que duró tan sólo una temporada. Kudrow daba vida a Valerie Cherish, una actriz que otrora fuera la conocida protagonista de una sitcom a la que le ofrecen protagonizar una nueva serie para saltar a la palestra de nuevo eso sí, a cambio de que mientras tanto un equipo de televisión grabe todo el proceso para crear un reality sobre ella. Una temporada en la que el humor patético cobra cuotas inesperadas y en la que hasta el último episodio no se desvela toda la intención de la serie. Es curioso cómo dos personas que han obtenido tanto de la televisión la emprendan con tanta saña con el medio. La crítica de Dead Set se queda en un juego de niños al lado de lo que desprende The Comeback. Y Lisa Kudrow es de las mejores actrices que vamos a poder ver jamás.

Skins. Era inevitable incluir en mi listado una serie británica. Como me estoy acabando la tercera temporada de Skins no me queda más que decir que las series sobre adolescentes pueden ser buenas y muy buenas. Pueden tener problemas gordos, dilemas complejos y una locura desatada continua. Pero ante todo, tienen amigos. Cada episodio de la serie se centra en un personaje de la pandilla de estos chicos de Bristol, aunque hilan todas las tramas y funciona. El ritmo frenético, una banda sonora de aúpa y un casting más que acertado hacen de Skins una de las mejores series que podemos encontrar, sin duda la mejor dentro de esto subgénero tan menospreciado. Y nos regalan a un personaje como Cassie que nos hará llorar y nos acompañará al fin del mundo...

jueves, 17 de diciembre de 2009

Las mejores series de la Historia II


Lost. Hoy en dia no hay serie que despierte tales pasiones para bien y para mal. A las pocas horas de emisión en USA encontramos los episodios con subtítulos, y medio mundo vive con el corazón en un puño por si el final de esta serie no cumple las expectativas. En cualquier caso, lo mejor de Perdidos es el viaje, no el aterrizaje. Ninguna serie nos hará disfrutar de tantas (y tan buenas) horas de conspiraciones, aventura y misterio. Y personajes tan grandes como los ambiguos Ben, Locke o la rubísima Juliet.

Los Soprano. Los Soprano es una serie de pata negra, cómo no HBO. Y es mejor que todas las películas que hayáis podido ver todo este año en cartelera. Es como una buena novela de John Fante traída a la actualidad. Si bien toda la ficción ha jugado con el prototipo del italiano mafioso o cocinero (ahí están los polivalentes Simpson para atestiguarlo), su reparto es DIOS si éste existiera. Todos hemos temido por Tony Soprano y hemos compadecido a la pobre Carmela, que es una santa. Por si fuera poco, con su polémico final dejó perplejo a todos sus fans teligiosos que, nada más acabar esta era, corrieron a comer aros de cebolla para paliar la pérdida.

In treatment. Cualquiera diría que se trata de un formato israelí, Bi tipul. A mí me da lo mismo, la verdad. Pero el hecho de que el hijo de Gabriel García Márquez la haya adaptado para HBO ha convertido a In treatment en un producto de culto impecable antes de que se estrenara. Rodrigo García tiene una sensibilidad extrema y como tal lo ha demostrado en esta producción. Innovó con el formato, prácticamente una sesión de teatro muy medido; también en la emisión, con episodios de lunes a viernes en los que cada episodio emula una sesión de terapia con un psicólogo. Densísima, cierto. Pero con sus interpretaciones afiladas como agujas y unos personajes con seis o siete dimensiones, no hay más que decir: ¡Oh, cielos, ésa es la serie que yo quiero escribir! Además, puesto que le han concedido una tercera temporada vamos a poder disfrutar de una nueva tanda de personajes que nos estremezcan y nos enseñen todas las caras que esconde la naturaleza humana.

El ala oeste de la Casa Blanca Ésta es probablemente la serie que más me cuesta seguir por su característica chat and talk elevada a la quincuagésima potencia. Los diálogos de la serie no tienen nada que envidiarles a las demás series que he mencionado. Sus tramas de temporada son igual de interesantes y compactas que las de Los Soprano, dos series con las que me pasa lo mismo: sé que está pasando algo gordo a lo largo de toda la temporada, pero se trata de algo tan sutil que hasta que no concluyo el nuevo tomo no entiendo qué he estado viend durante horas y horas. Su realismo utópico se ganó el derecho de ser una de las series más queridas de los Estados Juntitos con ese gobierno progre liderado por el mejor presidente que la ficción haya podido dar jamás, Bartlet. Y todos, digo TODOS sus personajes son imprescindibles para que la maquinaria tanto del gobierno como de la serie no falle. Chapeau!

domingo, 13 de diciembre de 2009

Las mejores series de la Historia I


Ahora que todo el mundo hace su top ten con las mejores series de la década/del año/de una cadena, yo me he puesto a pensar en los que considero mejores productos de la historia de la caja catódica (o menos catódica). La cuestión es que me han salido más de 10, que hay muchas que no he visto y que me he dejado llevar por los diferentes géneros para crear una selección ecléctica. El orden es meramente orientativo:

A dos metros bajo tierra. INDISCUTIBLE. NADA supera al drama sobre la familia con una funeraria en HBO, de mano del guionista de Allan Ball. Unos guiones firmísimos, drama, humor negro, un reparto por cliché que suene en estado de gracia y cinco años que se nos pasaron en un suspiro. Pongo la mano en el fuego por esta serie y me la juego. La defiendo a muerte. FIN. Ese final... se me ponen los pelos de punta de pensar en él.

Buffy Cazavampiros. Cutre, estúpida, de vampiros, para niños... Y un mojón que se coman, señores y señoras. La serie donde mejor se ha demostrado la evolución de sus personajes sin perder sus señas de identidad, con temporadas mejores y peores, de acuerdo, pero con un nivel global muy por encima de la media. Es más, una serie que ha envejecido con muchísima dignidad salvo por los ropajos que me traían los protagonistas en las primeras temporadas. Una serie que, naturalmente, destaca no por su factura o interpretaciones (bastante decentes, dicho sea de paso) sino por una escritura que enriquecía un universo en expansión continua. Sólo me queda decir: Restless, Once more, with feeling, Hush, llave, Glory, The body, Spike... Fantasía, cómo no, pero la crème de la créme de la fantasía.

Expediente XCuando era pequeño vi un capítulo que me dio un miedo horrible. Con el paso de los años, como me dio por la vía del terror, lo volví a ver y me pareció malo, incluso de risa. No obstante, esa misteriosa pareja de agentes del FBI que investigaban fenómenos sin explicación lógica me seguía llamando a pesar de que no la vi hasta varios años adelante. Ciencia ficción, paranoias, conspiraciones y alienígenas, muchos alienígenas. El I want to believe me llevó a tragarme TODAS sus temporadas y a llorar junto a Mulder y Scully en sus momentos más putos. Y no me cayeron tan mal los agentes Dodget y Reyes, carajo. Y espero que algún día se reconozca la gran actriz que es Gillian Anderson. ¡Y Mulder es el hombre y Scully la mujer! Y ojalá hagan peli pal 2012 cerrar la gran trama que englobó la serie al completo.

Urgencias. El primer drama al que me enganché, viéndolo a escondidas en la madrugada de los días laborales (en mi casa éramos de acostarnos a las 12 y yo bajaba en silencio a verlo). La Madre de las series médicas que se predican ahora tanto (y tan mal) nos dejó 15 temporadas de aúpa y un potencial inagotable que la cadena dejó de exprimir el año pasado. Una lástima, por Urgencias es probablemente uno de los mejores dramas que ha parido la "caja tonta", y eso que nació hace taaaaaanto y fuera del cable. Hizo historia y marcó la forma de hacer televisión con esos travelling infinitos en los que los personajes no dejaban de hablar y entremezclaban dos y tres tramas de un modo naturalísimo. Y Maura Tierney, George Clooney, Noah Wyle, Julianna Margulies...

Friends. LA COMEDIA. Yo es que no entendía muy bien a Senfield, Frasier y demás tiparrones y, qué carajo, me crié con Phoebe, Joey y Chaendler. Me reía desde mi edad más tierna y corría como un loco tras la llegada del autobús del instituto para que me diera tiempo a verla antes de comer. Es más, la habré visto cinco o seis veces y sus personajes son tan buenos, están tan bien construidos e interpretados que no pueden fallar. Además, todos hemos hecho más de una vez alusión a la serie, nos hemos mandado a tomar por culo agitando los codos o hemos dicho: como cuando Phoebe... y cantamos con los amigos Smelly cat (por favor, dedidme que no me pasa sólo a mí...). Ni HIMYM ni nada ha logrado equiparar esa estabilidad, ya que Friends, sigamos con las frases hechas, mejoraba con los años como el vino.

Mañana más, pero no mejor, que es la misma calidad :)